¿Por qué controlar el Ritmo Cardíaco?

Why heart rate monitoring?
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¿Por qué usar un Monitor de Ritmo Cardíaco?
Al controlar el ritmo cardíaco, la simple observación de la dureza de nuestro entrenamiento, nos lleva a dar a nuestros latidos el uso correcto. Tanto los atletas profesionales como los amateurs, han confiado durante décadas en la información provista por su monitor de ritmo cardíaco por las siguientes razones:
  1. Un monitor de ritmo cardíaco es como un cuenta vueltas, dando una precisa medida de la intensidad del ejercicio.
  2. Entrenar a su propio ritmo ideal es posible con un monitor de ritmo cardíaco.
  3. La medición directa del ritmo cardíaco durante el ejercicio es la manera más precisa de graduar la intensidad.
  4. Los progresos pueden ser medidos y controlados, incrementando la motivación.
  5. Maximiza los beneficios del ejercicio en un limitado período de tiempo.
  6. Introduce una observación objetiva. ¿Está usted en el camino correcto? ¿está progresando?
  7. Es una herramienta para regular la frecuencia y la intensidad del trabajo.
  8. Por el feedback inmediato que provee, el monitor del ritmo cardíaco es nuestro socio ideal en los entrenamientos.

¿Cómo trabaja?

Cuando usted comienza a entrenar, su ritmo cardíaco se incrementa rápidamente en proporción a la intensidad del entrenamiento. En los Monitores de Ritmo Cardíaco Polar, el cinturón transmisor detecta el electrocardiograma (ECG - la señal eléctrica originada en su corazón) y envía una señal electromagnética al receptor de muñeca Polar en el que aparece la información sobre el ritmo cardíaco.

El corazón mueve la sangre desde los pulmones (en los que la sangre toma oxígeno) hacia los músculos (dónde se quema el oxígeno como combustible) y posteriormente la devuelve a los pulmones de nuevo. A entrenamientos más intensos, más combustible necesitan los músculos y más duro tendrá que trabajar el corazón para bombear sangre enriquecida con oxígeno a los músculos.

Mientras usted va mejorando su estado físico, su corazón es capaz de bombear más sangre con cada latido. Como resultado, su corazón no necesita latir con tanta frecuencia para obtener el oxígeno necesario para sus músculos, decreciendo el ritmo cardíaco de descanso y el ritmo cardíaco de ejercicio en todos los niveles de esfuerzo.

Su ritmo cardiaco varía de un valor mínimo cuando está en reposo a un valor máximo cuando está haciendo ejercicio de alta intensidad. Su ritmo cardíaco durante el entrenamiento se mide mediante porcentajes de su Frecuencia Cardíaca máxima (FCmax). Cada tramo de porcentajes es útil para determinados objetivos y está asociado con diferentes beneficios para la salud.

Zonas de entrenamiento

Entrenar entre un 50 y un 60% de tu Frecuencia Cardiaca máxima es beneficioso para sesiones de recuperación.

Entrenar entre un 70 y un 80% de tu Frecuencia Cardíaca máxima:

  • Es el ritmo más rápido que se puede mantener durante largos periodos de tiempo.
  • Mejora tu resistencia.
  • Empieza a aumentar la velocidad que se puede mantener sin aumentar la emisión de ácido láctico (tu umbral anaeróbico).
  • Cuanto más en forma estás, mayor es el porcentaje de grasa que tu cuerpo usa como fuente de energía.

    Entrenar entre un 80 y un 90% de tu Frecuencia Cardíaca máxima:

  • A esa intensidad se empieza a trabajar anaeróbicamente y a producir ácido láctico.
  • Tu umbral anaeróbico incrementa con el fitness.
  • Esta intensidad se puede mantener durante una hora en competición.

    Entrenar entre un 90 y un 100% de tu Frecuencia Cardiaca máxima:
    Solo se necesita para:

  • Entrenamientos de sprint.
  • Carreras de competición de corta distancia.
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